Cosewing, el coworking de los sastres

Coworking
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El mundo del coworking está en constante evolución; casi cualquier ámbito es susceptible de sucumbir a los encantos del trabajo colaborativo y las nuevas corrientes laborales. Hace unos años, comenzaron a proliferar por el mundo los llamados cafés-costura. Hoy en día, ya son una modalidad de coworking, firmemente asentada, conocida como cosewing.
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El movimiento surgió con el boom del DIY (Do It Yourself) en el año 2011. Bebía directamente de los cafés-costura; pequeños establecimientos en los que se reunían los amantes de esta actividad, para tomar el café de la tarde, mientras realizaban sus labores. Un concepto que le vino como anillo al dedo a los nuevos visionarios que estaban recuperando los métodos de producción tradicionales.

Los cosewing nacen para dar cobijo a sastres, modistas, creativos, diseñadores, patronistas… en un espacio común en el que compartir experiencias y conocimientos. Los principios de un cosewing no difieren mucho de los de un coworking normal. Ofrecen horarios amplios y flexibles, innovación, acceso a herramientas y material, creación de comunidades, etc.

Sin embargo, se basan en el concepto de la costura social y necesitan más inversión que un coworking al uso. No solo necesitan espacios amplios; han de invertir en herramientas específicas de alto coste: mesas de corte, máquinas de coser, centros de planchado, maniquíes… Todo lo necesario para que al coworker no le falte de nada y tenga todo a su disposición para desarrollar sus creaciones.

A fin de cuentas, un cosewing está concebido para realizar el diseño, la producción y la venta de colecciones de moda. Por eso, muchos de ellos cuentan con un punto de venta al público donde sus coworkers pueden exponer y vender sus creaciones en el mismo establecimiento.

El movimiento comenzó en Estados Unidos con algunos cosewing, como Sew Stitches, aunque el pistoletazo de salida, en Europa, lo dio Linkle, fundado en Berlín, en 2006. No tardó en extenderse por todo el viejo continente y ahora florecen por muchas ciudades europeas. En España encontramos un gran grupo de estos espacios reservados para los amantes del hilo y la aguja.

Es el cosewing más veterano de España. Nació en 2008 con el propósito de compartir espacio, herramientas y conocimientos profesionales entre apasionados de la moda y la costura.

Es uno de los cosewing más conocidos. Lo regenta Teresa Barrera y, bajo el eslogan “Social-Couture”, ofrece talleres de costura para adultos y niños, reciclaje de ropa, modelaje, etc.

Se trata de una tienda de costura creativa, enfocada a clientes que prefieren hacerse la ropa ellos mismos. Para conseguir más adeptos también realizan talleres de aprendizaje y perfeccionamiento.

Un taller de reciclaje textil que surgió, en 2015, con el propósito de fomentar el uso responsable y la reutilización de la ropa.

Es un taller familiar en el que se desarrollan todo tipo de trabajos artesanos, manteniendo siempre una política de respeto con el medio ambiente. Están especializados en diseños en fieltro, seda, punto y ganchillo.

No es un coworking como tal. Se trata de una academia de patronaje, corte y confección, especializada en el sistema Martí, que ofrece su espacio para workshops y charlas abiertas.

AUTOR: MÓNICA COCA

Redactora y guionista freelance a la busca y captura de buenas historias para contar. Se la puede encontrar en todos los formatos: artículos, podcasts, novelas y lo que vaya surgiendo.


En portada: imagen del documental Valentino, el último emperador

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