La arquitectura de tu espacio de trabajo influye y mucho

zona de trabajo

La arquitectura de tu espacio de trabajo influye y mucho

No hace falta ser un lince para saber que se trabaja más a gusto en una silla ergonómica, con vistas a un parque, que en el tercer sótano de un edificio con una mesa que cojea. Pero ¿por qué? ¿En qué influye? Principalmente en el estado de ánimo del trabajador, lo que afecta a su productividad. Por esta razón ha nacido un novedoso paradigma en cuanto a espacios de trabajo se refiere: los entornos proactivos que motivan actitudes de los empleados, a imagen y semejanza de Silicon Valley.

 

Tradicionalmente se ha equiparado la productividad y eficiencia laboral a una zona de trabajo diseñada para ser aséptica, anónima y abierta… vamos, la oficina de cubículos de toda la vida. Sin embargo, para la empresa latinoamericana creadora y diseñadora de entornos Contract Workplaces, la concepción de los espacios de hoy dista mucho de la visión taylorista tradicional. En la actualidad, se busca enriquecer las oficinas para incentivar el compromiso y la motivación de los que allí trabajan y así mejorar el rendimiento.

zona de trabajo

Para ejecutar correctamente el diseño de estos nuevos espacios, es importante tener en cuenta las diferencias de uso entre usuarios y el tiempo que pasan en la zona de trabajo. En esta línea, el profesor de psicología de la Universidad de Antioquia, Gabriel Moser destaca que, para obtener un espacio satisfactorio, la arquitectura del mismo ha de tener en cuenta para qué va a ser usado, cómo se va a usar y durante cuánto tiempo.

Frente al tradicional modelo de espacio pasivo, surgen las oficinas activas como una herramienta de apoyo más al trabajador. Los nuevos entornos favorecen la movilidad de sus usuarios con el fin de acabar con la territorialidad individual en cada mesa de trabajo. Los arquitectos se inspiran en iniciativas de los coworkings: los puestos fijos desaparecen y, con ellos, la posesión de un único puesto por parte de los usuarios. Sin un espacio rutinario, los individuos no personalizan una única parte de su entorno laboral, no se encierran en sí mismos y en sus tareas. Al crear trabajadores errantes, la interactividad crece, surgen colaboraciones y se incentiva la creatividad. El individuo no hace propia únicamente su mesa de trabajo, hace suyo todo el espacio. Y para Carolina Pérez de Contract Workplaces, en una entrevista para Plataforma Arquitectura, eso significa mayor compromiso con la empresa.

zona de trabajo

Estos individuos errantes tienen la necesidad de controlar el espacio laboral, tal y como nos recuerda Gabriel Moser. El planteamiento de los nuevos entornos de trabajo implica dar al trabajador la capacidad de modificar y dominar su contexto. El mobiliario se convierte en móvil, se instalan controles de temperatura, los puestos son ajustables, las iluminaciones se gradúan, las salas se versatilizan… Los espacios se ocupan por necesidad o por agenda, no por titularidad de una silla y una mesa.

Todo ello es posible porque la transformación digital ha modificado el concepto de los entornos laborales. No solo optimiza el espacio, también flexibiliza las tareas, mejora la eficacia de gestión y los servicios, incrementa la productividad… y todo ello, a tiempo real, gracias a las nuevas tecnologías que han implantado hábitos y culturas que deben quedar reflejados en los espacios de trabajo.

Muchas empresas han tomado buena nota de la importancia de la nueva arquitectura de los entornos de trabajo y ya aplican sus ideas. Una muestra de ello son los premios de arquitectura Mies van der Rohe 2017 que recopilan la revistas digitales DiarioDESIGN y Arquitectura & Diseño. Aquí os exponemos algunos de ellos:

Una oficina gimnasio

Sí, no lo hemos escrito mal, no se trata de una oficina con gimnasio, directamente el gimnasio está integrado dentro de la oficina. Se trata de las dependencias de la consultora IT Inteltion de Bangkok.

zona de trabajo

zona de trabajo

Fue concebida por el estudio de arquitectura tailandés Onion para ser un espacio polivalente y versátil, al igual que la forma de trabajar de la empresa. La mayoría de los trabajadores de esta consultora tienen que deslocalizarse a las compañías de sus clientes, por lo que en la oficina pasan los tiempos muertos entre proyecto y proyecto. Es así como surgió la idea de crear un entorno lúdico que fomenta la salud en el trabajo.

¿Un coworking o un invernadero?

Tranquilos, a ningún coworker de este establecimiento se le obliga a ejercer la horticultura. Se trata de la sede de Second Home en Lisboa. Al igual que ocurriera en su sede de Londres, el estudio madrileño Selgascano se ha ocupado del diseño de la arquitectura del lugar.

zona de trabajo

zona de trabajo

Es una nave, en forma de “L”, en pleno Mercado da Ribeira de Lisboa. Se trata de una joya de 1882 reconvertida en un espacio de trabajo que se ha dejado completamente abierto y donde prácticamente el único elemento que hay en él es una gigantesca mesa de 70 metros de largo y 10 de ancho. Esta mesa es sinuosa y crea espacios, con sus recovecos y curvas, proporcionando intimidad por medio de hileras interminables de maceteros con plantas.

Un banco para sembrar tus ideas

Reconvertir una antigua fábrica en coworking, semillero o aceleradora está muy visto ¿pero un banco? Eso es menos común. Normalmente estos lujosos enclaves se reutilizan para el ámbito de la restauración, no del emprendimiento. El Crew Collective Café s un antiguo banco de Montreal (Canadá) reconvertido por el arquitecto Henri Cleing.

zona de trabajo

zona de trabajo

Se han aprovechado los estilos clásicos e imponentes de los antiguos bancos para ofrecer toda clase de servicios a emprendedores y freelancers. Este espacio dispone de una cafetería, como elemento central de unión, salas de reuniones on demand, pases diarios u organizaciones de eventos y mítines, entre otros.

Code as craft

La plataforma online de compra-venta de artesanía y moda vintage Etsy tiene su sede en Brooklyn y respira modernidad en cada rincón de sus nuevas oficinas. Este espacio está diseñado por Gensler, que ha tenido en cuenta el dicho de la empresa: “Code as craft” (“El código como artesanía”), una interconexión entre el espacio analógico y el digital en el que desarrollan su actividad empresarial.

zona de trabajo

zona de trabajo

Al verla, pocos dirían que es una oficina; los espacios se desdibujan y no existen fronteras claras entre zonas de descanso o de trabajo. Son grandes espacios que podrías identificar perfectamente con un salón de casa. De este modo, se consiguen crear hábitats para sus trabajadores. Todo ello forjado desde una perspectiva sostenible y ecológica que casa con sus ideales.

En resumen, nunca se debe subestimar el poder y la influencia que ejerce un espacio sobre aquellos que lo habitan. Es un elemento más, una herramienta con la que trabajar y potenciar nuestras capacidades. Son las oficinas del futuro.

En portada: imagen de la película Cube

_linea_gris

zona de trabajo

Diego Sánchez

Periodista y comunicador audiovisual de formación. Periodista freelance y maquetador editorial como profesión actual. Siempre en busca de la creatividad y con un escudo de optimismo.

Tags:
No Comments

Post A Comment