Pesadilla antes de Navidad: consejos para vivirla de forma colaborativa

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Pesadilla antes de Navidad: consejos para vivirla de forma colaborativa

Entramos, un año más, en la época navideña. Diciembre es el mes por antonomasia de los reencuentros, las fiestas, las lentejuelas, los villancicos y las luces.

 

Pero también de las compras, las resacas del día siguiente, los dolores de tripa, el derroche (sobre todo esto último). Cuando acaba parece que hemos sobrevivido a una hecatombe. Así que sería bueno prepararse y pensar cómo combatir este hiperconsumismo. ¿Una idea? Viviendo una Navidad colaborativa.

Creatividad & artesanía

Pensar en regalos para todos tus conocidos puede traerte un buen quebradero de cabeza y, sobre todo, un roto en el bolsillo. Sé original: crea tus propios vales y repártelos. «Vale por una cena en…», «vale por una excursión a…», «vale por acompañarte de compra…».. Sencillo y barato, ¿no?

También puedes decantarte por lo «hecho a mano». Piensa en lo que te gusta y se te da bien hacer. ¿Por qué no aplicas tu talento para los regalos navideños? Si sabes tejer, atrévete a regalar alguna prenda calentita para este invierno; si sabes pintar, lánzate con un lienzo. ¿Se te da bien la cocina?, pues venga, regala algún manjar de cosecha propia. Así compartirás tus habilidades con tus amigos y familiares.

Sin contar con el tema decoración: ¿por qué no dar un toque navideño personal en tu hogar? Prueba a hacer guirnaldas con cartulinas, papel pinocho o telas. No hace falta ser un «manitas», el amigo Internet te puede echar un cable. Hay muchos tutoriales y redes sociales, como Pinterest, que te darán las mejores ideas.

Si lo artesanal -hecho por ti- no es lo tuyo, siempre puedes hacer una visita a los mercados navideños. La mayoría de los artículos son artesanales. Apoyar a los nuevos negocios es una forma de colaborar con ellos, y en ocasiones puede resultarte más económico. Además, tienen el plus de la originalidad. Regalos que nunca se te ocurrirían los puedes encontrar allí. Si estás en Madrid, aquí puedes ver una lista de los mercadillos de estas navidades.

 
¡Que trozo que llevo!

Si eres de los que se embolinga todas las noches buenas, cantando insoportables villancicos por doquier y saltando por encima de los contenedores cuando sales de la cena, por lo menos hazle caso a la famosa campaña de pulicidad: «si bebes no conduzcas». Por eso mejor es compartir el taxi. Join Up Taxi es una app que permite compartir taxi con gente que vaya al mismo destino. Y de paso quién sabe que puedas tener una amable conversación con tus compañeros de viaje… ¡siempre que te acepten con la borrachera que llevas!

 
Los quebraderos de cabeza también se comparten

Si eres de los que asumen el liderato en su familia o en su grupo de amigos, no te estreses. No seas tú el que cargue con todo, comparte responsabilidades. Asigna tareas para que todos podáis disfrutar de los eventos: quién lleva las bebidas, quién pone la casa, quién se ocupa de la decoración, de fregar la vajilla…

Compra lo que de verdad vayas a consumir. No derroches. Esta época nos invita a comprar sin medida, sobre todo alimentos que muchas veces hay que tirar. Haz un cálculo realista y a grandes rasgos de lo que necesitas comprar y del gasto que te va a suponer. Verás como así notas un ahorro respecto a las pasadas navidades. Y si la gula te puede, siempre tienes la opción e compartir tus delicias culinarias con tus vecinos gracias a la plataforma Compartoplato.es.

 
Haz limpieza, pero sin tirar

Si eres de los que aprovechan la llegada del año nuevo para hacer limpieza en su hogar y en su vida, en vez de tirarlo dónalo a los que lo necesitan. Muchas personas van a pasar la Navidad en las calles o en condiciones difíciles, tus donaciones pueden ser regalos de mucha utilidad. Hay asociaciones que recogen este tipo de prendas, e incluso juguetes para muchos niños que tampoco tendrán regalos de Reyes.

Otra forma es anunciar los objetos que ya no uses en plataformas como No Lo Tiro, Grownies, o Creciclando, las últimas dos especializadas en ropa y juguetes de niños.

 

Resumiendo, es difícil desmarcarse del ritmo frenético en el que estamos inmersos. En esta época del año, el consumismo es la raíz de todas campañas publicitarias. Todos los anuncios incitan a la compra: perfumes, juguetes, ropa, tecnología… Son los pastores que nos guían, como rebaño, hacia el consumismo. Así que cuidado. Hay muchos estudios que confirman que el consumo material no satisface nuestra necesidad ni nos hace más felices. Sólo lo logra de forma pasajera y nos esclaviza para el resto de nuestra vida.

Así que, sé inteligente. Puedes desviarte, poco a poco, de esta carrera de fondo. Solo tienes que utilizar tu imaginación para aportar creatividad: regalos artesanales, reutilización y compartir te supondrán un gran ahorro. Esta Navidad, vívela con espíritu colaborativo.

En portada: imagen de la película Pesadilla antes de Navidad

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Lucía Fernández

Madrileña, graduada en Periodismo y Comunicación Integral por la Universidad Francisco de Vitoria. Empezó a rodar en los medios digitales de su universidad (reportera, locutora de radio y redactora), siguió su formación en Canal+ Liga y en departamentos de marketing y ahora trabaja como community manager para una importante empresa de consultoría. Apasionada del periodismo como herramienta para dar voz a los que no la tienen.

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