Te presto mi huerto

huertos compartidos

Te presto mi huerto

La digitalización y las redes sociales llegan a todas partes y todas partes están dentro de internet. Esta vez le ha llegado el turno a la agricultura y ha dado lugar al fenómeno de los huertos compartidos. Una iniciativa tan variada como colores puedas imaginar… en una huerta.

 

Se trata de dejar de lado la cartera para coger la azada y empezar a sembrar. En un momento en el que todo el mundo se preocupa por su alimentación y el cuidado de su cuerpo se ofrece la posibilidad de supervisar y controlar todo el proceso de producción de un alimento vegetal; y además, otorga la enorme satisfacción de comer el resultado de tu propio esfuerzo. Eso sin contar las horas de gimnasio que se ahorran arando el huerto. Comida sana y ejercicio al mismo tiempo ¡qué más se puede pedir!

Ahora en serio, los huertos compartidos o colaborativos son la ventana a un nuevo modo de consumo en el que se comparten productos de forma artesanal.

El proceso para conseguir tu propio huerto es sencillo: sólo hay que querer cultivar y a cambio se presta un terreno. El proyecto es una idea de la ONG Reforesta para dar utilidad a tierras abandonas sin explotar. Existen distintas plataformas, la más conocida en España es Huertoscompartidos.com que pretende aprovechar estos terrenos para cultivar huertos en circuitos cortos de tiempo.

huertos compartidos

El futuro horticultor contacta vía internet con el propietario del terreno que quiere cultivar y comienza su aventura como agricultor. Pero lo cierto es que no todo el mundo tiene madera de hortelano. Para Huertos Compartidos esto no es problema, porque existen distintas ofertas para todo aquel que quiera su propio huerto, sea cual sea su objetivo o conocimiento en la materia:

  • Huertos compartidos: en los que el propietario cede el terreno y suministra agua, mientras el hortelano pone el resto. Al final de la cosecha cada uno se lleva una parte de lo recogido.
  • Huertos tutelados: para todos aquellos negados que quieran tener un huerto y no sepan gran cosa del tema. A ellos se les ofrece la supervisión de un experto horticultor.
  • Huertos solidarios: enfocado a las personas más necesitadas. En estos casos los propietarios ceden desinteresadamente sus fincas y los productos obtenidos van íntegramente para los explotadores del terreno.
  • Huertos de autoempleo: una fórmula nueva de emprendimiento autónomo basado en los cultivos ecológicos.

Todas las propuestas son eminentemente urbanas y ecológicas, pero con internet de aliado pueden dar el salto a cualquier lugar en cualquier momento. Estos huertos están logrando que el consumo colaborativo comience a ser una opción más que sostenible a través de la implicación de la comunidad.

En portada: imagen de la película La extraña vida de Timothy Green.

_linea_gris

huertos compartidos

Diego Sánchez

Estudiante del doble grado en Periodismo y Comunicación audiovisual, con un gran gusto por todo lo referente al diseño de la información, ya sea en infografías, maquetación editorial o montaje de vídeos. Siempre que puede está inmerso en concursos y proyectos de desarrollo personal y creativo.

No Comments

Post A Comment