El buen autónomo

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El buen autónomo

¿Cómo es un buen autónomo? Es más, ¿existen los buenos autónomos? ¿Y cómo consiguen serlo? ¿De verdad hay tanto papeleo y es imposible enterarse de todo? Todo dependerá de a quién le preguntes. Según los propios autónomos, son pobres corderitos indefensos a los que les esquilman la lana. Según sus asalariados, son seres tacaños y avariciosos que desconocen la palabra aumento. Según Hacienda… ni buenos ni malos, son poco más que dinero para las arcas.

 

Si alguna vez se os ha pasado por la cabeza la loca idea de haceros trabajadores por cuenta propia, lo más seguro es que hayáis terminado preguntándole a “san Google”. Solo hace falta teclear en el buscador, “cómo hacerse autónomo” o «cómo darse de alta como autónomo», para que se presenten ante nuestros ojos entradas infinitas, con guías prácticas de cómo montar tu propio negocio (algunas guías no llegan ni a los 10 pasos), llenas de consejos más o menos útiles para convertirte en un emprendedor modelo, desde cómo darse de alta hasta cuánto cuesta ser autónomo, digno del aplauso del propio Montoro.

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Para los novatos no están mal, son guías bastante instructivas. Pero todas tienen algo en común: vaticinan la pelea burocrática que te espera de aquí en adelante. Si no tienes suficiente con las preguntas que te atormentan, antes de darte de alta, vete dando la bienvenida al inminente papeleo. ¿Mi actividad será rentable? ¿Cuántos impuestos tendré que pagar? ¿Mis gastos fij… qué? Ayudas y bonificaciones, ¿mito o verdad?… Tonterías, ya pensarás en comer cuando cobres las facturas.

El primer paso, del que informan en estas guías, es darse de alta. Vas a la oficina de la Agencia Tributaria (AEAT), lo que resulta sencillo y presentas tu declaración censal a través del modelo 036 o 037, dependiendo de si registras una sociedad o no. Más te vale tener las ideas muy claras antes de llegar allí, porque si no saldrás más confundido de lo que llegaste. Al fin y al cabo, Hacienda solo quiere saber con pelos y señales la tarea que vas a desempeñar y, si te equivocas, tranquilo, una “sancioncita” y fin del problema. Más dinero para Hacienda, que al final es más dinero para ti porque… recuerda: “Hacienda somos todos”.

Es importante no olvidar darse de alta en la Seguridad Social con tu base de cotización y contingencias. Ve preparando 270 euros cada mes para la broma, otro formulario y fotocopia del DNI. Lo que pocos te cuentan es que, cuando seas viejito, tu pensión va a ser “ligeramente” más pequeña que la de la media. Y si quieres más, sencillo, paga más, que hay que ver lo agarrados que son estos autónomos. De la visita a Urbanismo para el tema del local, ya si eso hablamos otro día. Administraciones… son tantas, tan eficientes y tan encantadoras.

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Pero, ¡que el ánimo no decaiga! Estás de enhorabuena. ¡Ya eres trabajador por cuenta propia! Solo te queda: pagar el IRPF cada trimestre, declararlo anualmente (solo porque a la Administración le gusta cubrirse de papeles), pagar el IVA trimestralmente y declararlo anualmente. No te olvides de hablarle a Hacienda de tus empleados, alquileres, subcontratos, etc. Y no te preocupes en absoluto si estás despistado, porque ahí estará  Hacienda para ponerte una sanción que te refrescará la memoria en un santiamén e incluso replantearte si has hecho bien en pasarte a ser autónomo. ¡Si es que todos son ventajas!

Con este panorama no es de extrañar que algunos emprendedores se busquen las trampas. Entre las más típicas están las del «mucho ticket, poca factura» o la del «coche de empresa». La primera de ellas consiste en tener un millón de tickets de restaurantes, aparcamientos, etc. pero que venga el inspector y le diga que eso no le vale, que necesita las facturas con su NIF o CIF. ¡A pagar! La segunda es básicamente que tendrá que demostrar que el coche que utiliza es simplemente para trabajar para que así se pueda deducir la gasolina, reparaciones, etc. ¿Qué no puede demostrarlo? ¡A pagar! Pero eso es porque son unos huraños, como dicen los asalariados. ¡Qué les costará pagar religiosamente como buenos autónomos!

Como podéis ver no es tan fácil como parece hacerse autónomo en España y encima hacerlo todo bien y sin caer en ninguna de las tentadoras trampas. El buen autónomo es un mito, porque un trabajador por cuenta propia está por encima del bien y del mal. En España solo hay autónomos supervivientes. Valientes que se adentran en ese mundo oscuro, complicado y lleno de papeles que es el del trabajador por cuenta propia.  Aunque para Hacienda está muy claro, el buen autónomo es el que paga todo lo que debe a la Administración y más (alguna que otra sanción nunca les viene mal).

Y tú, ¿eres un buen autónomo?

En portada: imagen de la película Hércules

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Diego Sánchez

Periodista y comunicador audiovisual de formación. Periodista freelance y maquetador editorial como profesión actual. Siempre en busca de la creatividad y con un escudo de optimismo.

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