Visualizaciones positivas: técnicas para lograr tus objetivos

Visualizaciones positivas

Visualizaciones positivas: técnicas para lograr tus objetivos

“Tus imágenes determinan tu realidad siempre lo han hecho y siempre lo harán.”

En el mundo del deporte, y más concretamente en la alta competición, usamos la visualización para ayudarnos a sacar lo mejor de nosotros mismos en el entrenamiento y en la competición. Pero, aunque nos parezca difícil de creer, el de las visualizaciones positivas es un método que muy a menudo aplicamos a cualquier actividad humana: estoy completamente seguro que antes de realizar una llamada importante de teléfono has repasado mentalmente lo que ibas a decir, ¿verdad? Pues, de la misma manera, a través de la visualización mental puedes prepararte para realizar tareas y responder con mayor eficacia.

 

Tipos de visualizaciones para conseguir tus metas

Visualización mental

 

La visualización mental te da la oportunidad de abordar eficazmente un problema antes de encontrarte con ello en la vida real. Si ya te has enfrentado con el problema, has practicado como manejarlo y lo has superado en tu realidad mental, lo más probable es que en la vida real ya no represente ninguna dificultad.

Aplicaciones prácticas de este método hay infinitas: por ejemplo podemos utilizar este sistema antes de abordar una entrevista o antes de dar una conferencia o un taller, ya que nos va a preparar para responder con mayor eficacia.

Estos son algunos consejos a seguir para entrenar la visualización mental:

  • Imagina la entrevista perfecta
  • Escucha tus sentimientos
  • Corrige tus habilidades mentalmente
  • Concéntrate en lo que quieras hacer
  • Recuerda en que necesitas concentrarte para hacerlo bien
  • Mejora tus habilidades de visualización
  • Establece el escenario para una mejor actuación
 

Pero, ¿cómo podemos obtener beneficios de la técnica de visualización para nuestro trabajo?

Visualización para productividad

 

La visualización es parte integral del cambio de comportamiento y de la formación de nuevos hábitos. Cuanto más nos visualizamos haciendo una actividad, más fuertes son las conexiones neuronales que estamos asociando con ese nuevo hábito.

Imaginemos por ejemplo, como es nuestro caso, que deseamos mejorar nuestra productividad durante los próximos meses. Una manera de aumentar nuestro sentido de control y mejorar nuestro rendimiento es reducir el número de distracciones a las que nos enfrentamos. Si bien esto puede no ser siempre tan fácil, dependiendo de nuestro trabajo, la situación de nuestro hogar u otros ambientes que frecuentamos pueden influir, ayudándonos o perjudicándonos según el entorno que tengamos (obviamente nosotros recomendamos frecuentar nuestro espacio de coworking en Madrid orientado a la productividad).

Echemos un vistazo a algunas maneras constructivas con las que podríamos comenzar. ¿Por dónde empezar y qué hacer? Estas son algunas sugerencias:

  • Crea una película mental de una situación en la que experimentas distracciones
  • Visualiza algunas de esas escenas e identifica los desafíos
  • Identifica las posibles técnicas para superar los desafíos que estás visualizando
  • Establece un objetivo realista a corto plazo para reducir o detener las distracciones
  • Practica el uso de la visualización para monitorear lo que se está logrando y lo que se necesita cambiar
 

Y ahora imaginemos lo bien que nos sentiremos cuando logremos ese pequeño paso. Ya sea en casa o en el coworking, las interrupciones constantes crean estrés y nos conducen a realizar trabajos incompletos. Un tiempo para pensar tranquilamente es una necesidad que tenemos que cubrir en cualquier entorno. La visualización ayuda a crear, planear y resolver problemas. Y dando un paso más allá, podemos emparejar la visualización con la autoconversación productiva. Por ejemplo, decir en voz alta las consecuencias positivas de la tarea que estamos imaginando.

Visualización para el control del estrés y para disminuir las distracciones

 

Necesitamos relajarnos antes de usar la visualización para que toda nuestra energía creativa esté disponible. Pero, ¿qué pasa con aquellos que «no pueden relajarse» o lo encuentran difícil?  La visualización y las imágenes guiadas se han utilizado como estrategia de gestión del estrés. En tales casos, puedes visualizar una escena pacífica y relajante e imaginar como todos los sentidos se activan. Por ejemplo, imagina las vistas, los sonidos, los olores y los sentimientos de la escena. La visualización se combina con la respiración profunda para ayudarnos a desestresarnos.

En definitiva si quieres aumentar tu productividad y necesitas una nueva forma de disminuir las distracciones, prueba a usar la visualización. Cuantos más sentidos utilizas en conjunción con la visualización, más fácil es ganar y mantener hábitos positivos.

La visualización es una herramienta que puede requerir práctica, pero el tiempo empleado en adquirir estas nuevas habilidades merece muchísimo la pena. ¡Imagínate!, ¡visualízalo! Te ayudará a mejorar el rendimiento y la productividad, a reducir el estrés y las distracciones, así como a alcanzar tus objetivos, y además es una estrategia simple y rentable que cualquiera puede implementar en cualquier momento. ¡Estás tardando en ponerla en practica!