El coworking como consecuencia de los sistemas económicos del siglo XXI

coworking en España

El coworking como consecuencia de los sistemas económicos del siglo XXI

En la segunda década del siglo XXI los sistemas ya no funcionan de la misma manera que años anteriores: la crisis económica y la fatiga de los modelos precedentes han cambiado los modos y maneras de trabajar.

 

Muchos de los individuos que vivían bajo el rígido horario laboral, bajo la presión de tener un jefe, han dado el paso por fuerza o por convencimiento hacia la vida de los autónomos, hacia el trabajo de freelance, en el que uno es dueño y señor de sí mismo.

¿Qué significa tener jefe? En la mayoría de los casos decir «sí» siempre; no pensar, solo obedecer; cumplir estrictos horarios nada productivos solo porque hay que estar allí, no porque sea necesario; soportar a superiores con menos capacidad y, sobre todo, con menos ideas de la que uno mismo puede tener.

Pues bien, todo aquello se fue por el sumidero para una amplia mayoría de trabajadores. Pero luego llegó el siguiente paso: empezar desde cero y en completa soledad. A muchos se les venía la casa encima, les era más difícil encontrar otras personas con las que mantener relaciones laborales y, además, los gastos superaban lo previsto. Y alguien en Estados Unidos lo entendió a la primera: hacen falta espacios colaborativos para trabajadores auto empleados. Lo que se vino a llamar coworking. Y los autónomos comenzaron a ir a sus oficinas, con otros coworkers, cada uno en su propio mundo y proyecto, independientes pero compartiendo costes y a veces incluso proyectos.

¿Qué ocurrió? Que había que ir más allá: establecer solo un lugar para que las personas trabajasen no era suficiente. Lo importante era impulsarles, ofrecerles buen ambiente y trato personalizado, al mismo tiempo que apoyarles para el desarrollo de sus proyectos. Y así nació el coworking actual, una forma de compartir más amplia, en la que los autónomos, además de tener un espacio, también se benefician de una ayuda personalizada.

Aunque el punto más fuerte a destacar ha sido la creación de lo que podría llamarse una comunidad de coworkers: ingenieros, expertos de marketing online, diseñadores web, abogados, periodistas, fotógrafos… son solo algunas de las muchas profesiones que podemos encontrar en los espacios de coworking.

En un entorno tan multidisciplinar y heterogéneo, tienes la posibilidad de trabajar junto a profesionales de diferentes disciplinas que, además de nutrir tu agenda de contactos, pueden ser muy útiles para conocer distintas visiones de tu actividad o servicio.

Además, el concepto de comunidad fagocita también una estupenda combinación de ocio y trabajo, porque ya sabemos que en esta vida no todo es trabajo, o por lo menos no debería serlo. En los espacios de coworking en España en concreto se organizan también eventos festivos, desde catas de vino hasta conciertos o exposiciones artísticas. Porque la inspiración está en todos sus rincones.

En portada: imagen de la película Tiempos modernos
No Comments

Post A Comment