Miguel Fernández, filmando la otra cara del mundo

coworker Miguel Fernández

Miguel Fernández, filmando la otra cara del mundo

Nuestro coworker Miguel Fernández, fundador de la productora audiovisual G Estudios Multimedia, es un profesional inquieto y un trotamundos incansable. Su último proyecto personal ha consistido en viajar a la India con la intención de hacer un documental sobre los niños acogidos por Icha Foundation. En “Mundo Coworking” hemos hablado con él para que nos cuente cómo ha vivido esta experiencia.

 

La mirada de Miguel Fernández está poblada de vivencias, paisajes exóticos y personas de lugares remotos a las que se acerca con su cámara para comprender mejor otras realidades: Intento hacer un pequeño viaje anual, con un proyecto personal que vaya evolucionando y me vaya aportando diferentes cosas”.

Su último viaje-proyecto surgió, de manera casual, en uno de esos sitios lejanos en los que se siente como pez en el agua: “Todo empezó en una fiesta en Tailandia, en una isla tropical que se llama Ko Pha-ngan. Bailando y hablando siempre te encuentras un gallego, en este caso, me encontré a una gallega”.

Aquella casualidad fue el comienzo de una buena amistad que acabó derivando en un reto para Miguel: “Esta amiga nos habló de Icha Foundation en el corazón de la India. Seguimos manteniendo el contacto, empezamos a darle forma a un proyecto con esta fundación y cuando ella, por una emergencia médica que ocurrió allí, se fue en enero, yo la acompañé”.

coworker Miguel Fernández

El proyecto que se traían entre manos consistía en realizar un documental con las vivencias de los niños, procedentes de orfanatos públicos o abandonados, que viven acogidos por Icha Foundation. Estos pequeños, muchos de ellos con discapacidad, residen en un centro en Visakhapatnam donde les dan el cobijo y la formación que necesitan para poder tener alguna oportunidad en el futuro. Conocerlos ha sido una revelación para Miguel: “Me encontré con unos niños maravillosos. Ahí estaban, el desastre y la miseria más absolutos mezclados con la bondad y la inocencia infantil”.

A la hora de grabar y fotografiar a los niños, ha buscado la complicidad con ellos y, sobre todo, la risa. “Dentro de la discapacidad uno puede reírse y mucho, sin llevar la situación al drama”. Y recuerda con ternura algunas de las escenas que vivió con aquellos pequeños: “Un día fuimos a la playa y fue tremendo… Disfrutaron, corrieron… Había una niña coja, otra autista, un niño mudo… Los veía corriendo hacia la cámara y me moría de risa. Eran los perdedores del patio que espero que sean triunfadores”.

coworker Miguel Fernández

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En estos proyectos, Miguel se reta a sí mismo motivado por las ansias de crecer: “Pruebo nuevas formas de contar historias, pierdo el tiempo iluminando la fotografía y disfruto de las relaciones humanas que se van generando”.

Toda esa experiencia le sirve después para llevar a cabo los trabajos que desarrolla con su empresa, G Estudios Multimedia. Un proyecto que se ha asentado, pero cuyos comienzos no fueron fáciles: “En los primeros años, había sequía, aunque llovía algo de trabajo. Contaba las monedas para irme a tomar una cerveza, pero disfrutaba mucho”.

Ya de vuelta, su mente no para y está pensando en nuevos proyectos, uno de ellos, relacionado con un país del que se confiesa un enamorado: “Querría volver a Irán, a un lugar donde conviví con un grupo de contrabandistas en la frontera con Iraq. Por aquel entonces, no tenía tanta experiencia. Querría volver con toda la información y los contactos que conseguí en esa zona y hacer algo serio. Contar en fotografías qué ocurre ahí”.

Su presencia en The Shed Co también se debe a un encuentro y una larga charla, como aquella que le llevó de una isla remota en Tailandia a un centro de acogida en la India: “En la primera visita me gustó la organización, que estaba dividido en varias plantas, los diferentes tipos de despachos, poder elegir entre luz natural y luz interior y el patio que es magnífico. Sin embargo, lo que más me convenció fue Carlos Llerena, que invirtió 45 minutos de su vida en explicarme cómo habían llegado hasta ahí”.

Este encuentro ha sido el comienzo de muchas conversaciones al final de la jornada que Miguel recuerda con cariño: “El marco de la puerta del despacho de los socios es mi sitio favorito. Ahí destensamos el día, perdemos el tiempo, nos reímos de la política o del día mundial de… Sin eso, yo no podría estar aquí”.

La entrevista con Miguel no solo nos ha llevado hasta el corazón de la India. También ha habido tiempo para hablar de otras aventuras como emprender, enfrentarse al trabajo propio para luego ofrecérselo a los demás, aprender de cada experiencia y, sobre todo, sacar la sonrisa incluso en las situaciones más difíciles. Por todo ello, vale la pena ponerse los auriculares y escuchar con atención a este gallego que se ríe cuando le preguntamos cuándo vamos a poder ver el fruto de su trabajo: “Dadme un poquito de tiempo”.

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Coworker The Corner Lab

Mónica Coca

Redactora y guionista freelance a la busca y captura de buenas historias para contar. Se la puede encontrar en todos los formatos: artículos, podcasts, novelas y lo que vaya surgiendo.